La neblina se convirtió en protagonista inesperada en San Diego durante esta semana. La densa bruma matutina que cubrió el área metropolitana no solo ofreció un paisaje poco habitual, también causó retrasos en varios vuelos del Aeropuerto Internacional de San Diego, uno de los puntos de conexión más importantes entre California y México.
Este fenómeno climático obligó a las aerolíneas a modificar sus itinerarios, afectando salidas hacia destinos clave como Los Ángeles, Phoenix y Las Vegas. La visibilidad reducida complica las maniobras de despegue y aterrizaje, especialmente cuando se acumulan operaciones en horas pico.
Impacto de la neblina en la movilidad transfronteriza
El efecto de la neblina va más allá del aeropuerto. En zonas fronterizas como San Ysidro y Otay Mesa, la comunidad binacional que cruza diariamente desde Tijuana también se ha visto afectada. La baja visibilidad ha generado congestión en los cruces y demoras en los tiempos de traslado, alterando rutinas laborales y escolares.
Además, este tipo de eventos climáticos plantea nuevos retos para la planificación urbana y el diseño de sistemas de transporte más resilientes. De igual manera, hace evidente la necesidad de mantener una comunicación constante entre autoridades meteorológicas y operadores logísticos.
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Según el Servicio Meteorológico Nacional, la neblina registrada esta semana se debe al contraste entre temperaturas frías y altos niveles de humedad, una combinación frecuente en la costa pacífica durante el invierno.