Apenas unos meses después de la eliminación del crédito fiscal federal de hasta 7,500 dólares, las ventas de autos eléctricos en California registraron una de sus caídas más pronunciadas. Durante el cuarto trimestre de 2025, las matriculaciones de vehículos eléctricos, híbridos enchufables y de hidrógeno sumaron 79,066 unidades, una reducción del 36.6% frente al trimestre anterior, cuando miles de californianos se apresuraron a comprar antes del 30 de septiembre.
Esta cifra, publicada por la Comisión de Energía de California, contrasta con la narrativa estatal de crecimiento sostenido. Sin embargo, refleja un cambio inmediato en el comportamiento del consumidor tras perderse un incentivo clave, especialmente en ciudades como San Diego, donde las camionetas eléctricas de Rivian se habían vuelto cada vez más comunes en zonas como Mira Mesa.
Autos eléctricos: resiliencia a largo plazo en California
Pese al golpe en las ventas recientes, el Estado Dorado acumula más de 2.55 millones de vehículos de cero emisiones en circulación, un crecimiento del 300% desde 2019. Para el gobernador Gavin Newsom, este avance no es casualidad, sino fruto de años de políticas estratégicas e inversiones públicas que hoy sitúan a California como líder nacional en movilidad limpia.
Mientras Ford y Stellantis suspenden modelos eléctricos e híbridos por baja demanda, California insiste en su visión. “Cada trimestre, incluso con obstáculos federales, decenas de miles de californianos eligen este camino”, señaló Nancy Skinner, comisionada de Energía.