Una densa neblina cubrió Tijuana la mañana del 20 de enero, provocando la suspensión temporal de operaciones en su aeropuerto internacional. Horas más tarde, la terminal aérea confirmó el restablecimiento de los vuelos, aunque advirtió que algunos itinerarios podrían continuar con demoras o ajustes en horarios.
Este tipo de fenómenos, comunes en invierno en la región fronteriza, ponen a prueba la capacidad de respuesta de las infraestructuras aeroportuarias. Las autoridades reiteraron que la seguridad de los pasajeros sigue siendo su prioridad, por lo que cualquier decisión operativa se toma bajo protocolos estrictos establecidos por instancias como el SENEAM.
Aeropuerto de Tijuana recomienda contacto directo con aerolíneas
Se recordó a los viajeros la importancia de mantenerse en contacto directo con sus aerolíneas para recibir información puntual sobre sus vuelos. La recomendación oficial incluye conservar documentos de viaje, prestar atención a los anuncios dentro de la terminal y conocer los derechos que aplican en caso de reprogramación o cancelación.
Este evento volvió a evidenciar la vulnerabilidad de los vuelos ante condiciones meteorológicas adversas, pero también la capacidad de adaptación del sistema aeroportuario en una zona de alto tránsito binacional. Tijuana, además de ser un punto clave para el turismo, representa un corredor económico vital entre México y California.
De acuerdo con cifras de Grupo Aeroportuario del Pacífico, el Aeropuerto Internacional de Tijuana superó los 11.3 millones de pasajeros movilizados durante 2024, consolidándose como uno de los más transitados del país.