San Diego Comic-Con ajustó de forma discreta pero contundente sus reglas sobre inteligencia artificial y decidió prohibir el arte generado con IA en su Art Show a partir de la edición 2026, tras reclamos persistentes de artistas y expositores.
La convención, que cada verano convierte el centro de San Diego en un punto de encuentro global para la cultura pop, modificó recientemente sus lineamientos oficiales. Hasta ahora, el reglamento permitía exhibir obras creadas con inteligencia artificial siempre que no se pusieran a la venta y que se identificaran claramente como tales.
Además, las reglas anteriores exigían detallar si una obra había imitado el estilo de un artista específico. Esa flexibilidad generó incomodidad entre creadores que denunciaron el uso de modelos entrenados con obras originales sin autorización ni compensación.
San Diego Comic-Con responde a reclamos de artistas
Las nuevas normas establecen que cualquier material creado total o parcialmente con inteligencia artificial queda excluido del Art Show. La organización mantuvo la figura del coordinador del evento como árbitro final ante posibles disputas sobre la elegibilidad de las obras.
Asimismo, artistas y expositores celebraron la decisión, al considerar que protege el trabajo creativo humano frente a tecnologías que reutilizan estilos y contenidos preexistentes. El debate sobre la autoría y el uso ético de la IA ganó fuerza en convenciones y espacios culturales durante el último año.
Por otro lado, asistentes de ediciones recientes ya habían detectado piezas con aparentes componentes de IA tanto en el Art Show como en Artists Alley. Estas observaciones intensificaron la presión pública para que San Diego Comic-Con definiera una postura más clara.
De igual manera, el Art Show, que se exhibe en el Manchester Grand Hyatt y no requiere gafete para ingresar, mantiene su carácter abierto a artistas profesionales y emergentes.
En consecuencia, la decisión marca un precedente relevante en la industria de convenciones culturales. San Diego Comic-Con refuerza así su respaldo al arte original y redefine los límites del uso de inteligencia artificial en uno de los escaparates creativos más influyentes del mundo.