Las ETS en San Diego registraron una disminución por segundo año consecutivo según datos oficiales del condado, pero especialistas de Planned Parenthood advierten que la situación podría ocultar una “crisis silenciosa” de infecciones no diagnosticadas.
El Departamento de Salud y Servicios Humanos del condado informó que los casos de clamidia, gonorrea y sífilis disminuyeron entre 2023 y 2024. Sin embargo, médicos que trabajan en clínicas comunitarias aseguran que los datos oficiales no reflejan completamente la realidad.
ETS siguen presentes pese a la caída en cifras oficiales
Datos del condado indican que los casos de clamidia bajaron 7.4%, al pasar de 17,720 en 2023 a 16,414 en 2024. La gonorrea cayó 9.5%, mientras que los casos de sífilis primaria y secundaria disminuyeron 35.8%.
Asimismo, la sífilis congénita también mostró una reducción de 9.5%, con 31 casos reportados en 2024. A pesar de esa caída, se registraron tres muertes fetales o neonatales relacionadas con esta infección, la cifra más alta desde 2019.
Autoridades sanitarias del condado señalan que la reducción puede relacionarse con inversiones estatales en programas de prevención, mayor acceso a pruebas médicas y mejoras en los métodos de diagnóstico.
Menos pruebas podrían ocultar casos
Especialistas de Planned Parenthood of the Pacific Southwest advierten que las cifras oficiales pueden subestimar el problema. Un programa reciente de detección realizado por la organización identificó cientos de infecciones no diagnosticadas previamente.
Los datos clínicos del programa revelaron una tasa de positividad de 8.5% para clamidia y 3.2% para sífilis en pruebas realizadas en San Diego.
Según los especialistas, el programa detecta aproximadamente 50 casos adicionales de sífilis cada mes, lo que sugiere que muchas infecciones permanecen sin diagnóstico.
Los expertos atribuyen esta situación a varios factores, entre ellos la disminución en el número de pruebas realizadas, temores relacionados con operativos migratorios y recortes en el financiamiento de programas de salud reproductiva.
Las autoridades sanitarias recomiendan a las personas sexualmente activas mantener una rutina de salud sexual que incluya pruebas periódicas, vacunación y consultas médicas regulares para prevenir y detectar ETS a tiempo.