El número de detenidos por ICE entre menores en la región de San Diego aumentó de forma considerable durante 2025, según registros federales citados por organizaciones legales y defensores de inmigrantes.
Los datos indican que agentes de inmigración arrestaron a más de 250 menores en los condados de San Diego e Imperial el año pasado. La cifra contrasta con los 27 menores arrestados en 2024 y refleja el impacto de las políticas migratorias más estrictas en la región fronteriza.
Detenidos por ICE enfrentan mayor tiempo en custodia
Muchos de los detenidos por ICE no representan el objetivo directo de las operaciones migratorias. En numerosos casos, los agentes arrestan primero a los padres o familiares y los menores terminan bajo custodia migratoria.
Eso ocurrió con una familia en Chula Vista. Agentes migratorios detuvieron a una madre y a su esposo después de que dejaron a sus hijos en la escuela. Durante el procedimiento, los agentes les advirtieron que debían encontrar a alguien que recogiera a los menores o el sistema estatal de cuidado temporal asumiría su custodia.
La pareja logró contactar a una amiga que aceptó cuidar a los niños mientras los padres permanecían bajo custodia. Un mes después, los abogados consiguieron su liberación mientras continúan enfrentando su proceso de deportación.
Expertos advierten impacto emocional en los menores
Investigadores y abogados señalan que el aumento de detenidos por ICE entre menores genera consecuencias profundas en su bienestar emocional.
Diversos estudios muestran que las políticas de aplicación migratoria intensiva elevan el riesgo de ansiedad, depresión, estrés postraumático y ansiedad por separación en niños.
Además, los registros federales muestran un cambio importante en el tiempo de detención. En años anteriores, los menores permanecían bajo custodia alrededor de 30 días, pero ahora el promedio alcanza 117 días, lo que preocupa a especialistas en derechos de la infancia.
Las autoridades trasladan a los menores a instalaciones supervisadas por la Office of Refugee Resettlement. Estas instalaciones incluyen hogares grupales, centros juveniles o refugios temporales.
Abogados migratorios explican que muchos niños enfrentan dificultades para narrar experiencias traumáticas durante procesos de asilo o protección humanitaria, lo que complica su defensa legal.