Las postales más reconocidas de la costa de California enfrentan un nuevo episodio de contaminación que mantiene en alerta a residentes y visitantes. En el sur de San Diego, las autoridades extendieron el cierre para actividades acuáticas en Playa Coronado debido a niveles elevados de bacterias asociados con descargas de aguas residuales provenientes de Tijuana, México.
La medida afecta también zonas costeras desde Imperial Beach hasta Silver Strand. Aunque equipos mexicanos concluyeron reparaciones de emergencia en una tubería internacional de aguas residuales que colapsó recientemente, las pruebas de calidad del agua continúan mostrando condiciones inseguras para nadadores, surfistas y cualquier persona que tenga contacto directo con el océano.
Playa Coronado enfrenta nuevas restricciones sanitarias
El problema volvió a intensificarse tras una nueva falla en una línea de conducción de aguas residuales en Tijuana. Las autoridades sanitarias del condado de San Diego informaron que millones de galones de agua contaminada llegaron al océano Pacífico a través del Valle del Río Tijuana, provocando el cierre preventivo de varias playas.
Además, residentes del sur del condado aseguran que la situación se ha convertido en una realidad frecuente. Algunos visitantes que suelen practicar deportes de playa optaron por permanecer en la arena debido a las advertencias sanitarias y a las preocupaciones relacionadas con la calidad del aire.
La crisis de aguas residuales entre México y Estados Unidos continúa siendo uno de los principales desafíos ambientales de la región fronteriza. Diversos proyectos de infraestructura buscan aumentar la capacidad de tratamiento de aguas y reducir los derrames transfronterizos, aunque especialistas reconocen que una solución definitiva requerirá inversiones sostenidas durante varios años; Las autoridades del condado mantienen monitoreos constantes y recomiendan evitar cualquier contacto con el agua hasta que los análisis confirmen niveles seguros.