El gobierno federal amplió su infraestructura migratoria tras adquirir dos de los mayores centros de detención para inmigrantes en California por 1 mil 500 millones de dólares. La operación incluye el Centro de Detención de California City y el Centro de Detención de Otay Mesa, ubicado en San Diego.
La empresa CoreCivic confirmó que la venta concluyó el 2 de julio y explicó que continuará administrando ambas instalaciones mediante los contratos vigentes con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), aunque las condiciones podrían modificarse debido al cambio de propietario.
Centros de detención pasan al control del gobierno federal
La compra forma parte de la estrategia impulsada por el Departamento de Seguridad Nacional para ampliar la capacidad de detención tras recibir nuevos recursos federales. Un portavoz de la dependencia señaló que el financiamiento aprobado mediante la ley fiscal promovida por el presidente Donald Trump permitirá incrementar el espacio disponible para aplicar la política de deportaciones masivas.
El acuerdo contempla dos instalaciones con capacidad conjunta para más de 4 mil 500 personas. El contrato del centro de California City permanecerá vigente hasta agosto de 2027, mientras que el de Otay Mesa concluirá en diciembre de 2029, con la posibilidad de extenderlo cinco años más.
La compra genera críticas por la supervisión de las instalaciones
Diversas organizaciones y especialistas cuestionaron la adquisición al considerar que el gobierno federal busca reducir la supervisión estatal sobre estos centros. Directivos de empresas del sector sostuvieron que la propiedad federal ofrece una mayor protección frente a litigios relacionados con la operación de las instalaciones.
El senador por California Alex Padilla afirmó que sus visitas de supervisión a centros administrados por CoreCivic evidenciaron condiciones inaceptables para personas migrantes que no representan un riesgo para la seguridad pública. Añadió que, independientemente de quién administre o posea las instalaciones, continuará exigiendo transparencia, rendición de cuentas y condiciones dignas para quienes permanecen bajo custodia migratoria. Actualmente, California cuenta con ocho centros de detención de ICE que, en conjunto, tienen capacidad para albergar a casi 9 mil personas.