California podría albergar su primer nuevo proyecto nuclear en medio siglo mediante reactores nucleares modulares instalados sobre plataformas flotantes. La propuesta busca generar electricidad para el Puerto de Long Beach y las embarcaciones que utilizan uno de los mayores centros comerciales del país.
La empresa emergente Bluecore Energy desarrolla la tecnología y ya cuenta con un espacio arrendado en Berth 48 para construir y probar su reactor. Su propuesta utiliza pequeños reactores modulares, conocidos como SMR, diseñados para funcionar sobre barcazas.
Reactores nucleares flotantes abren un nuevo escenario
Bluecore sostiene que adaptó tecnología nuclear utilizada durante décadas para desarrollar unidades más pequeñas y transportables. La compañía estima que un solo reactor podría producir electricidad equivalente al consumo de aproximadamente 15,000 hogares.
Además, el puerto firmó un acuerdo de cooperación con la Administración Marítima federal para contribuir al establecimiento de estándares de seguridad relacionados con esta tecnología.
El proyecto, sin embargo, enfrenta interrogantes regulatorios. California mantiene desde 1976 restricciones sobre la construcción de nuevas plantas nucleares y todavía debe determinarse cómo esas disposiciones podrían aplicarse a los SMR flotantes.
Seguridad y regulación serán determinantes
Najm Meshkati, profesor de ingeniería de USC, considera que la propuesta representa un escenario sin precedentes. Aunque la tecnología fundamental de los pequeños reactores no es nueva, operar uno sobre una barcaza dentro de un puerto comercial introduce desafíos diferentes.
Por ello, el especialista considera necesaria una supervisión independiente especialmente rigurosa. También destacó la importancia de mantener la participación ciudadana durante las distintas etapas regulatorias.
Bluecore todavía no ha presentado una solicitud formal ante la Comisión Reguladora Nuclear. No obstante, la empresa avanza en conversaciones con el organismo mientras desarrolla las primeras fases del proyecto.
La iniciativa aparece en medio de un renovado interés estadounidense por la energía nuclear ante el crecimiento de la demanda eléctrica. Su eventual autorización podría modificar la manera en que instalaciones portuarias y otras grandes infraestructuras obtienen electricidad.
El resultado dependerá ahora de las evaluaciones técnicas, ambientales y regulatorias necesarias antes de cualquier operación comercial.