El cielo marcará una transición precisa sobre México durante la tarde del martes 22 de septiembre. El equinoccio de otoño llegará alrededor de las 18:05 horas, tiempo del centro, y señalará oficialmente el comienzo de una nueva estación.
Este fenómeno ocurre cuando el Sol cruza el ecuador celeste hacia el sur. Ambos hemisferios reciben una iluminación semejante, aunque el día y la noche no duran exactamente lo mismo en todas las ciudades.
El equinoccio de otoño transforma la luz
La palabra equinoccio se relaciona con la idea de una noche igual. Sin embargo, la atmósfera refracta la luz y permite observar el Sol antes de su salida geométrica y después del ocaso.
Además, la ubicación de cada ciudad modifica la duración visible del día. Por ello, las horas de luz presentan pequeñas variaciones entre las diferentes regiones mexicanas.
Después del equinoccio de otoño, las noches comenzarán a extenderse en el hemisferio norte. El proceso continuará hasta el solsticio de diciembre, cuando llegará la noche más larga del año.
Otra lectura recomendada: Inter Miami analiza sus errores tras el empate
El clima no cambia de inmediato
La llegada del otoño no garantiza una reducción automática de las temperaturas en México. El clima depende de la altitud, los sistemas atmosféricos y las condiciones particulares de cada región.
Asimismo, el equinoccio ocurre simultáneamente en todo el planeta. Mientras México y el hemisferio norte reciben el otoño, los países del hemisferio sur comienzan la primavera.
Las estaciones existen por la inclinación aproximada de 23.5 grados del eje terrestre. Esa orientación cambia la radiación solar que recibe cada hemisferio durante el recorrido anual del planeta; El otoño astronómico durará aproximadamente 89 días y 21 horas en la Ciudad de México. Terminará el 21 de diciembre, cuando el solsticio marque la entrada del invierno.