Autoridades rusas pusieron al menos tres hospitales en cuarentena en la región de Irkutsk, Siberia, después de la muerte de una investigadora que trabajaba en un instituto especializado en peste. Mientras Rusia sostiene que la situación epidemiológica permanece estable, Washington monitorea el caso.
La víctima, identificada como Daria Shipilova, tenía 27 años y trabajaba en el Instituto contra la Peste de Irkutsk. Murió después de ingresar con síntomas de neumonía en un hospital de Shelejov, a menos de 20 kilómetros de la capital regional.
Tres hospitales permanecen en cuarentena durante tres semanas
El gobernador Ígor Kobzev informó que las pruebas realizadas a casi 200 personas que pudieron mantener contacto con Shipilova dieron negativo. Sin embargo, fuentes citadas por medios locales señalaron que 197 personas fueron sometidas a pruebas y 189 quedaron hospitalizadas.
Rospotrebnadzor describió el padecimiento de la investigadora como una neumonía de origen desconocido. El organismo aseguró que los análisis no encontraron microorganismos relacionados con su actividad profesional.
Las autoridades rusas tampoco han confirmado públicamente que Shipilova muriera por peste. Canales de Telegram próximos a las fuerzas de seguridad señalaron, en cambio, que habría padecido peste neumónica, causada por la bacteria Yersinia pestis.
Washington sigue de cerca la situación en Siberia
La incertidumbre llevó a las autoridades de Baikalsk a recomendar temporalmente que sus habitantes evitaran viajar a Shelejov y comunidades cercanas. El mensaje, que mencionaba información no oficial sobre un posible caso de peste, fue eliminado horas después.
También desaparecieron publicaciones de la televisión federal Ren-TV que informaban sobre hospitalizaciones relacionadas con un posible brote.
La situación ha llamado la atención fuera de Rusia. Un portavoz de la Casa Blanca confirmó que la administración estadounidense conoce el caso, monitorea su evolución y evalúa sus posibles alcances.
Estados Unidos financia laboratorios en distintos países para contribuir a la prevención de brotes provocados por patógenos naturales como el ántrax y la peste. Parte de esa red opera en antiguas repúblicas soviéticas.
Por ahora, el Gobierno ruso no ha anunciado medidas adicionales. Las autoridades sanitarias mantienen que la situación en Irkutsk es estable, mientras continúa sin aclararse públicamente la causa definitiva de la muerte de la investigadora.