El océano volvió a poner a prueba la coordinación fronteriza entre México y Estados Unidos. Equipos navales mantienen la búsqueda de 11 personas desaparecidas tras el hundimiento de una embarcación frente a Baja California, mientras 16 sobrevivientes mexicanos reciben atención después de ser trasladados hacia San Diego.
La emergencia comenzó alrededor de la una de la madrugada del viernes, cuando la Guardia Costera estadounidense recibió una llamada de auxilio. Un helicóptero llegó aproximadamente dos horas después y encontró a varias personas sujetándose a restos de la embarcación. Algunas llevaban chalecos salvavidas.
Naufragio en Baja California moviliza recursos internacionales
Los sobrevivientes informaron que viajaban 27 personas. El hundimiento ocurrió aproximadamente a 140 millas, unos 225 kilómetros, al oeste de Ensenada y fuera de aguas estadounidenses. El origen, destino y propósito de la navegación todavía no estaban confirmados públicamente.
La tripulación aérea necesitó cerca de 90 minutos para sacar del agua a las 16 personas localizadas. Varias presentaban lesiones graves compatibles con mordeduras de tiburón. Los rescatistas proporcionaron primeros auxilios durante el traslado y dos pacientes fueron reportados inicialmente en condición crítica.
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San Diego coordina una búsqueda de amplio alcance
La Guardia Costera y la Marina de Estados Unidos desplegaron aeronaves y embarcaciones, con apoyo de la Armada de México. Además, la operación incorporó nuevos recursos aéreos mientras los equipos rastreaban el Pacífico para localizar a los desaparecidos.
Las autoridades señalaron que el área también recibe barcos pesqueros y recreativos. Asimismo, se considera una ruta utilizada por traficantes de migrantes, aunque los investigadores no han confirmado si la embarcación estaba vinculada con esa actividad.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza entrevista a los sobrevivientes mientras avanza la investigación. El operativo cubrió inicialmente unas 950 millas náuticas cuadradas, una dimensión que refleja la dificultad de rastrear personas en mar abierto.