Una batalla diminuta lleva años desarrollándose en el condado de San Diego. Sus protagonistas son hormigas argentinas que forman enormes supercolonias y que, al encontrarse con integrantes de grupos rivales, protagonizan enfrentamientos territoriales capaces de provocar millones de bajas.
La especie Linepithema humile es originaria de Sudamérica y se ha convertido en invasora en California. Su capacidad para conectar numerosos nidos permite formar comunidades enormes. Dentro de una misma supercolonia, las obreras cooperan aunque procedan de lugares diferentes, pero la situación cambia cuando encuentran hormigas de otra agrupación.
Una guerra de hormigas con fronteras definidas
Las hormigas identifican a integrantes de su grupo mediante señales químicas. Cuando las señales de otra hormiga son diferentes, pueden desencadenarse comportamientos agresivos. Las obreras muerden, sujetan y atacan a sus rivales cuando coinciden en los límites de sus territorios.
Investigaciones científicas realizadas en el condado identificaron diferentes zonas de contacto entre supercolonias. En una de las áreas estudiadas, los investigadores calcularon al menos 15 millones de hormigas muertas durante seis meses de observación.
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Millones de bajas, pero una cifra que necesita contexto
Una estimación posteriormente difundida por el entomólogo Mark W. Moffett situó las bajas en alrededor de 30 millones anuales. Sin embargo, esta cifra deriva de las observaciones realizadas en la década de 2000 y no representa un conteo actualizado cada año.
A pesar de la enorme mortalidad registrada, los límites territoriales mostraron relativamente pocos cambios durante las observaciones. Esto convirtió el fenómeno en un ejemplo llamativo de competencia entre grupos de una misma especie.
La historia vuelve a llamar la atención por la magnitud de una batalla que ocurre prácticamente bajo los pies de los residentes. Sin embargo, la evidencia más sólida sobre el número de bajas procede de investigaciones históricas y no permite asegurar que actualmente mueran 30 millones cada año.