La industria del entretenimiento enfrenta un nuevo remezón luego de que Casey Wasserman anunciara la venta de su agencia de talentos. La decisión llega tras críticas generadas por su aparición en archivos vinculados al caso Jeffrey Epstein en Estados Unidos.
Wasserman, también presidente del comité organizador de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, comunicó internamente que su permanencia se convirtió en una distracción para la empresa. En un memorando enviado al personal, confirmó que el proceso de venta ya está en marcha.
La presión tras los archivos Epstein
La controversia escaló después de que el Departamento de Justicia publicara documentos que detallan viajes y mensajes intercambiados con Ghislaine Maxwell. Aunque Casey Wasserman no enfrenta cargos, los archivos revelaron que viajó en el avión de Epstein y sostuvo comunicaciones que hoy generan cuestionamientos públicos.
Además, artistas representados por la firma comenzaron a distanciarse. La cantante Chappell Roan anunció su salida, seguida por Orville Peck y Weyes Blood, entre otros. También surgieron llamados para que renunciara a su rol en la organización olímpica.
Wasserman sostuvo que sus interacciones fueron limitadas y ocurrieron hace más de dos décadas. Afirmó que participó en un viaje humanitario en 2002 y lamentó cualquier asociación que hoy afecte a empleados y clientes.
Impacto empresarial para Casey Wasserman
Fuentes cercanas señalaron que inversionistas presionaron para tomar una decisión rápida ante el impacto reputacional. La agencia, una de las más influyentes en representación de talento deportivo y artístico, ahora enfrenta un proceso de transición en un momento clave para el calendario olímpico.
Maxwell cumple una condena de 20 años desde 2021 por delitos de tráfico sexual. Epstein murió en 2019 mientras esperaba juicio federal. La salida de figuras reconocidas y la presión institucional aceleraron el anuncio de venta, en un escenario donde la reputación pesa tanto como el negocio.