La frontera entre California y México volvió a enviar un mensaje contundente sobre seguridad y cooperación binacional. En Otay Mesa, autoridades federales de Estados Unidos exhibieron una bodega con droga decomisada equivalente a 1.7 mil millones de dosis letales, resultado de operativos en las garitas de San Diego.
Kristi Noem, secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, recorrió las instalaciones acompañada por Michael W. Banks, jefe de la Patrulla Fronteriza, y Diane J. Sabatino, comisionada ejecutiva adjunta interina de CBP. La funcionaria afirmó que la mayoría de las incautaciones en la frontera sur ocurren en este puerto de entrada, uno de los más activos del país.
La bodega resguarda 94.1 toneladas de droga. Más de 50 toneladas corresponden a metanfetaminas, 29.5 toneladas a cocaína y 3.7 toneladas a fentanilo. Cada cargamento fue interceptado en cruces oficiales entre México y Estados Unidos.
CBP San Diego refuerza las garitas de Otay Mesa
Banks atribuyó el incremento en decomisos a la reasignación de oficiales federales tras el fin de la política conocida como catch and release. Además, señaló que ahora los agentes cuentan con más tiempo y herramientas tecnológicas para inspecciones detalladas.
Sabatino adelantó que el presupuesto fiscal en discusión contempla la contratación de 5 mil nuevos oficiales para CBP. También incluye tecnología no intrusiva e inteligencia artificial para reforzar revisiones en las garitas.
El fentanilo concentra la mayor preocupación sanitaria en Estados Unidos. Su presencia en las incautaciones de CBP San Diego refleja la magnitud del tráfico que intenta cruzar por California.
El año fiscal federal inició el 1 de octubre de 2025 y, desde entonces, las autoridades sostienen que los operativos en Otay Mesa han marcado un incremento sostenido en aseguramientos.