En el marco del Black History Month, el chef principal de Miss B’s Coconut Club en Mission Beach comparte una historia marcada por resiliencia, identidad y superación. Troy Williams, originario de Nueva York, encontró en San Diego un nuevo comienzo tras crecer en un entorno muy distinto.
Williams pasó su infancia en los proyectos de Queensbridge, en Long Island City, durante los años más duros de la epidemia del crack. Perdió a su madre a los 11 años y su tía asumió su crianza. Ella le inculcó disciplina, educación y herramientas para abrirse camino en un contexto adverso.
Black History Month como reflexión personal
Para Williams, el Black History Month representa una oportunidad de entender su linaje y reconocer que su historia forma parte de un recorrido colectivo. Explica que la conmemoración le permite reflexionar sobre las experiencias que moldearon su carácter y agradecer a quienes lo guiaron.
Su tía, quien vivió la era de los derechos civiles, le enseñó a expresarse con claridad y a defender su dignidad en espacios donde enfrentó discriminación. Williams recuerda episodios de perfilamiento racial en Nueva York y reconoce las diferencias culturales que encontró al mudarse a California.
De cocinero de línea a chef principal
San Diego se convirtió en tierra de oportunidades. Williams comenzó como cocinero de línea en Miss B’s y rápidamente destacó por su disciplina y talento. El chef original del restaurante confió en su potencial y lo impulsó hasta asumir la cocina como jefe principal.
Hoy, Williams ve en su trayectoria un ejemplo de crecimiento personal y de cambio de perspectivas. Incluso relata cómo logró entablar amistad con alguien que tenía prejuicios raciales, demostrando que el diálogo puede transformar posturas.
“Juntos es como mejoramos”, afirma. Para él, la amabilidad y el entendimiento mutuo siguen siendo ingredientes esenciales dentro y fuera de la cocina.