Una serie de fenómenos celestes pondrá la mirada del mundo sobre el cielo en 2026. Estados Unidos será protagonista de dos eclipses solares y del regreso de astronautas a la Luna, mientras comunidades como la mexicana en San Diego encontrarán en estos eventos una oportunidad para conectar ciencia, tradición y futuro.
El 8 de abril, un eclipse solar total oscurecerá franjas de América del Norte, cruzando desde Mazatlán hasta Maine. Aunque en San Diego solo será visible parcialmente, su impacto cultural será profundo, con actividades educativas y observaciones comunitarias. Se espera que en México, especialmente en Sinaloa, se organicen festivales astronómicos, convirtiendo el fenómeno en una celebración colectiva del conocimiento ancestral y moderno.
Eclipses solares y nuevas generaciones científicas
Apenas seis meses después, el 17 de octubre, un segundo eclipse esta vez anular ofrecerá un espectáculo distinto: un anillo de fuego solar. Visible principalmente en partes del hemisferio oriental, también generará atención mediática y científica en California. Estas coincidencias astronómicas no ocurren cada año y avivan el interés por la exploración espacial, sobre todo en contextos educativos hispanos.
Además, la NASA confirmó que la misión Artemis III llevará nuevamente humanos a la superficie lunar. Programada para septiembre de 2026, esta operación contará con la participación de la primera mujer y el primer astronauta afroamericano en pisar la Luna. La importancia simbólica y tecnológica de este suceso proyecta una narrativa de inclusión que resuena con las aspiraciones de las nuevas generaciones binacionales.
En paralelo, observatorios y universidades de California ya planean actividades públicas para aprovechar la atención global. El Instituto de Tecnología de California, por ejemplo, trabaja en programas de divulgación en español dirigidos a comunidades migrantes y estudiantes de preparatoria.
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