El derrumbe de una mina de oro a cielo abierto en el suroeste de Colombia dejó al menos 14 personas muertas y siete heridas. El accidente ocurrió en una zona rural del municipio de Santa Bárbara de Iscuandé, en el departamento de Nariño, donde la minería ilegal representa un problema persistente.
Las autoridades locales confirmaron el lunes el saldo de víctimas, mientras habitantes y equipos de emergencia participaron en las labores de rescate. El gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar, lamentó la tragedia y señaló que entre los fallecidos había integrantes de familias enteras.
Rescatan víctimas del derrumbe en la mina de oro
La Unidad de Gestión del Riesgo de Desastres informó que los trabajos de recuperación contaron con la participación de pobladores y socorristas, quienes utilizaron retroexcavadoras para retirar material de la zona afectada.
El accidente ocurrió en una región donde grupos armados ilegales mantienen disputas por el control territorial y las actividades económicas.
No es la primera tragedia minera reciente en Nariño. En agosto, otro accidente similar provocó la muerte de 13 personas.
Minería ilegal agrava los riesgos en Colombia
La extracción informal de minerales suele desarrollarse sin infraestructura adecuada ni medidas suficientes de seguridad, lo que aumenta el peligro de derrumbes y accidentes mortales.
De acuerdo con fuentes de seguridad, la explotación ilegal de oro y el narcotráfico representan importantes fuentes de financiamiento para guerrillas y organizaciones criminales.
La expansión de esta actividad también preocupa a las autoridades. Un informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) y el Gobierno colombiano reveló que la superficie destinada a la explotación de oro de aluvión alcanzó 118,410 hectáreas en 2025.
La cifra representa un incremento anual del 4.5%, impulsado principalmente por la expansión de operaciones en territorios de comunidades negras.
El colapso de la mina de oro en Nariño vuelve a poner de manifiesto los riesgos que enfrentan quienes trabajan en explotaciones mineras sin condiciones adecuadas de seguridad.