Colombia entra en la recta final de una de las campañas presidenciales más polarizadas de los últimos años. A menos de tres semanas de la segunda vuelta, el senador Iván Cepeda busca revertir la ventaja obtenida por su rival Abelardo de la Espriella y mantener en el poder al bloque político que llevó a Gustavo Petro a la presidencia en 2022.
El candidato del Pacto Histórico llegó a esta elección como una de las figuras más visibles de la izquierda colombiana. Aunque durante gran parte de 2025 no aparecía como favorito dentro de su propio sector, terminó consolidando apoyos y alcanzó casi el 41% de los votos en la primera vuelta presidencial.
La trayectoria política de Iván Cepeda
Nacido en Bogotá en 1962, Iván Cepeda es hijo de Manuel Cepeda Vargas, dirigente de la Unión Patriótica asesinado en 1994. Ese hecho marcó profundamente su trayectoria política y su activismo en defensa de los derechos humanos.
Estudió filosofía en Bulgaria y se especializó en derecho internacional humanitario en Francia. Además, permaneció exiliado en Europa entre 1998 y 2004 debido a amenazas relacionadas con sus denuncias sobre vínculos entre políticos y grupos paramilitares.
Desde 2014 ocupa un escaño en el Senado y ha participado en procesos de paz con las FARC y el ELN. También desempeñó un papel relevante en las iniciativas de diálogo impulsadas durante el gobierno de Petro.
Asimismo, su figura ganó notoriedad nacional tras el prolongado proceso judicial relacionado con el expresidente Álvaro Uribe. Ese episodio elevó significativamente su exposición pública y fortaleció su perfil electoral.
Qué propone y cuáles son sus desafíos
La plataforma de Iván Cepeda apuesta por dar continuidad a la estrategia de “paz total”, fortalecer los derechos humanos y promover reformas sociales enfocadas en la redistribución económica.
También plantea una política exterior más autónoma, una reforma agraria profunda y el fortalecimiento de programas sociales impulsados por la actual administración.
Por otro lado, enfrenta importantes obstáculos. Los cuestionamientos a la estrategia de seguridad del gobierno, el desgaste político de Petro y el avance de una derecha fortalecida complican su camino hacia la presidencia.
De igual manera, deberá atraer votantes moderados e independientes para superar a Abelardo de la Espriella en la segunda vuelta programada para el 21 de junio. El resultado definirá si Colombia mantiene el rumbo político iniciado hace cuatro años o apuesta por un cambio de dirección.