El avance del fuego en las colinas de Simi Valley volvió a poner en alerta a miles de familias del sur de California durante el inicio de semana. Las autoridades mantienen órdenes de evacuación activas mientras las cuadrillas buscan frenar el riesgo cerca de zonas residenciales.
Más de 17 mil personas permanecían bajo advertencias y desalojos obligatorios luego de que las llamas consumieran más de cinco kilómetros cuadrados de vegetación seca. Además, el siniestro destruyó al menos una vivienda en un sector suburbano del condado de Ventura.
El incendio complica operaciones en Simi Valley
Las primeras horas fueron especialmente complejas por ráfagas superiores a los 48 kilómetros por hora. Asimismo, el Departamento de Bomberos del Condado de Ventura confirmó que los vientos disminuyeron durante la madrugada, lo que permitió reforzar las líneas de contención alrededor de varios vecindarios.
Andrew Dowd, portavoz del departamento, señaló que las condiciones meteorológicas ayudaron a mejorar las labores durante la noche. También explicó que las cuadrillas esperan avanzar antes de un nuevo incremento del viento previsto para las próximas horas.
Hasta el martes por la mañana no existía un porcentaje oficial de control y la causa seguía bajo investigación. Por otro lado, varios residentes continuaban abandonando viviendas ante la posibilidad de que el incendio cambiara de dirección rápidamente.
Evacuaciones y daños preocupan en la costa
Mientras tanto, otro operativo seguía activo en la isla Santa Rosa, donde un frente de 59 kilómetros cuadrados destruyó una cabaña y un cobertizo utilizados por trabajadores del Servicio de Parques Nacionales. En consecuencia, once empleados fueron evacuados del área.
Santa Rosa recibe visitantes durante gran parte del año por sus senderos y zonas de campamento. Además, la isla alberga especies protegidas como zorros isleños, zorrillos moteados y elefantes marinos. Las autoridades ambientales monitorean posibles afectaciones a la fauna mientras continúan las restricciones de acceso.