Delcy Rodríguez juró como presidenta encargada de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro, en un acto celebrado ante la Asamblea Nacional. La dirigente afirmó que asume el cargo en un contexto de crisis institucional y expresó “dolor” por lo que calificó como el secuestro del mandatario y de la primera dama, Cilia Flores.
El Tribunal Supremo de Justicia ordenó que Rodríguez asumiera todas las atribuciones del Ejecutivo con el objetivo de garantizar la continuidad administrativa del Estado. La decisión se produjo después de que Maduro fuera trasladado fuera del país tras una operación militar estadounidense y se declarara no culpable ante tribunales en Estados Unidos.
Durante su juramento, Rodríguez evocó la figura de Hugo Chávez y prometió no detenerse “ni un minuto” en su objetivo de preservar la estabilidad política y la paz interna, tras los recientes bombardeos ejecutados como parte de la operación denominada Resolución Absoluta.
Primer mensaje y continuidad del poder chavista con Delcy Rodríguez
En su primer mensaje como jefa de Estado, Delcy Rodríguez aseguró que gobernará en defensa de la soberanía venezolana y reiteró su lealtad al proyecto político iniciado por Chávez. Con su nombramiento, se convirtió en la primera mujer en la historia de Venezuela en encabezar el Ejecutivo, en medio de un escenario de fuerte tensión internacional.
Rodríguez mantiene una relación política y familiar estrecha con Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, quien tomó su juramento. Ambos forman parte del núcleo más cercano del poder chavista y han desempeñado roles clave en negociaciones políticas, gestión institucional y relaciones internacionales durante los gobiernos de Chávez y Maduro.
Trayectoria política y perfil internacional
Delcy Rodríguez nació en Caracas en 1969 y se formó como abogada en la Universidad Central de Venezuela. Posteriormente realizó estudios de posgrado en Francia y Reino Unido, lo que fortaleció su perfil internacional. A lo largo de su carrera ocupó cargos estratégicos, incluyendo la Cancillería y el Ministerio de Hidrocarburos, donde sostuvo contactos constantes con actores diplomáticos y económicos extranjeros.
Fuentes políticas coinciden en que Rodríguez posee mayor preparación técnica para asuntos de Estado que su antecesor, aunque comparte plenamente la visión ideológica de la izquierda latinoamericana. Su llegada a la presidencia encargada refuerza la continuidad del chavismo en un momento decisivo para el futuro político del país.