Un juez de Baja California declaró culpables a tres hombres por el asesinato de los hermanos australianos Jake y Callum Robinson y del estadounidense Carter Rhoad, ocurrido durante un viaje a México en 2024.
El tribunal de Ensenada responsabilizó a Jesús Gerardo, alias “El Kekas”, Irineo Francisco y Ángel Jesús por homicidio agravado, robo agravado, robo con violencia y robo de vehículo con violencia.
La Fiscalía solicitó 210 años de prisión para cada acusado, al considerar que actuaron con premeditación. Sin embargo, la legislación estatal establece una pena máxima de 60 años. Una audiencia posterior determinará las sentencias.
El asesinato de los surfistas ocurrió durante un robo
Las víctimas habían cruzado desde Estados Unidos hacia México apenas 36 horas antes del crimen. Los tres amigos viajaban por la costa del Pacífico cuando los agresores intentaron robarles su camioneta en una zona de playa apartada.
Según la investigación, el intento de robo terminó con el asesinato de los turistas. Las autoridades encontraron sus cuerpos una semana después, dentro de un pozo y con heridas de bala en la cabeza.
El caso provocó una fuerte reacción internacional, especialmente en Australia y Estados Unidos, debido a la violencia del ataque contra visitantes que practicaban surf en Baja California.
En noviembre de 2025, la pareja sentimental de “El Kekas” recibió una condena de 20 años de prisión después de admitir su participación en el robo mediante un procedimiento abreviado.
Las familias estuvieron presentes durante el juicio
Martin y Debra Robinson, padres de los hermanos australianos, asistieron al proceso judicial en Ensenada y ofrecieron testimonios durante los alegatos finales.
“Es muy duro para un padre perder a un hijo, y nosotros perdimos a dos”, expresó Martin Robinson.
Los familiares de Carter Rhoad siguieron las audiencias mediante videoconferencia.
El asesinato también movilizó a la comunidad de surfistas de Ensenada, que organizó homenajes en el mar y exigió mayores medidas de seguridad para residentes y visitantes.
Durante aquellas manifestaciones, participantes remaron hacia el océano y arrojaron flores en memoria de las víctimas.
La gobernadora Marina del Pilar Ávila expresó sus condolencias y defendió la seguridad turística del estado, aunque el caso reavivó las preocupaciones sobre la violencia en destinos costeros.
El veredicto representa un avance judicial para las familias, que ahora esperan conocer las penas definitivas contra los tres responsables.