Un operativo conjunto en el sur de California cambió las líneas de acción en la vigilancia de rutas marítimas cerca de San Diego. Autoridades federales de Estados Unidos detuvieron a 72 personas que intentaban ingresar ilegalmente por mar, en una muestra del esfuerzo continuo por asegurar las fronteras marítimas del país y enfrentar redes de tráfico humano.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, en coordinación con la Guardia Costera y la Marina de los EE.UU., interceptó varias embarcaciones sospechosas cerca de la isla de San Clemente. A través de patrullajes y apoyo aéreo se identificaron tres embarcaciones que transportaban a 36 personas, entre ellas ciudadanos mexicanos que fueron trasladados al buque Haddock para procesamiento por la Patrulla Fronteriza.
Detenciones y vigilancia marítima refuerzan la seguridad y resaltan retos migratorios en aguas de California
Además, buques de la Guardia Costera como el Forrest Rednour y el USS Augusta intervinieron otras embarcaciones. En conjunto, en diferentes puntos frente a Sunset Cliffs y más al sur, se detuvo a otros grupos que buscaban ingresar de manera irregular.
Estas acciones reflejan no solo un despliegue operativo marítimo, sino también un enfoque integral entre agencias para frenar el tráfico de personas. Asimismo, las autoridades han destacado que varios detenidos tenían antecedentes por reingreso ilegal tras deportación o delitos menores.
Además, estas operaciones se realizan en un contexto donde la seguridad fronteriza y el respeto a los derechos humanos mantienen un equilibrio delicado. Organizaciones comunitarias han abogado por procesos más transparentes y garantías para personas migrantes durante esos operativos.