La ley de California que prohibía a los agentes federales cubrirse el rostro durante operativos migratorios quedó suspendida tras un fallo emitido en Los Ángeles. La decisión marca un nuevo enfrentamiento entre el estado y el gobierno federal sobre los límites en la aplicación de políticas de inmigración.
La jueza federal Christina Snyder impidió que la norma, conocida como “No a la Policía Secreta”, entrara en vigor este año. No obstante, ordenó que los agentes porten una placa visible con el nombre de la agencia y su número de identificación mientras desempeñen funciones oficiales ante el público.
El choque constitucional por la ley de California
Snyder concluyó que la ley de California trataba de manera distinta a los agentes federales en comparación con policías estatales en situaciones similares. Según su análisis, esa diferencia vulnera la cláusula constitucional que impide la discriminación contra el gobierno federal.
Las autoridades estatales defendieron la norma como una herramienta de transparencia y rendición de cuentas frente a denuncias por tácticas agresivas en redadas. El Departamento de Justicia sostuvo que la prohibición ponía en riesgo la seguridad de los oficiales y afectaba sus funciones operativas.
Identificación obligatoria y posible ajuste legislativo
Aunque bloqueó la restricción al uso de mascarillas, la jueza afirmó que los agentes pueden cumplir su labor sin ocultar su identidad. Además, dejó abierta la posibilidad de validar la norma si California amplía la prohibición a todos los cuerpos policiales, incluidos los estatales.
El senador Scott Wiener anunció que presentará una versión modificada del proyecto para incluir a autoridades estatales y corregir el punto señalado por el tribunal. El fallo podría tener implicaciones nacionales, ya que otros estados analizan medidas similares para regular operativos migratorios.