Las lluvias continúan afectando amplias zonas de California luego de varios días de inundaciones, mareas altas y deslizamientos de lodo. Las autoridades estatales mantienen alertas activas mientras los equipos de emergencia despejan carreteras clave y atienden rescates en comunidades vulnerables.
El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que nuevas tormentas podrían agravar la situación, especialmente en regiones que ya presentan suelos saturados desde finales de diciembre. Las condiciones han generado cierres viales, interrupciones de servicios y daños en infraestructura crítica.
Lluvias y mareas extremas agravan daños en el norte
Cinco condados del norte de California permanecen bajo vigilancia por inundaciones, con acumulaciones de hasta tres pulgadas de lluvia previstas hasta la noche del lunes. En zonas montañosas, los pronósticos anticipan más de 30 centímetros de nieve.
En el área de la Bahía de San Francisco, el agua comenzó a retroceder lentamente tras inundar vialidades en ciudades como Sausalito y San Rafael. Las lluvias coincidieron con mareas King Tides, un fenómeno provocado por la cercanía de la Luna a la Tierra, que intensifica el nivel del mar. Autoridades reportaron vehículos atrapados en agua de hasta un metro de altura y múltiples llamados de auxilio.
Deslizamientos y víctimas marcan el impacto en el sur
En el sur del estado, el condado de Santa Bárbara registró algunos de los efectos más graves. Un tramo carretero cerca de Goleta reabrió tras permanecer bloqueado por deslizamientos de lodo durante gran parte del fin de semana. Las autoridades confirmaron la muerte de un hombre que fue arrastrado por la corriente de un arroyo.
En esa región, las lluvias superaron las cuatro pulgadas en solo dos días. Meteorólogos señalaron que, tras un otoño mayormente seco, California enfrenta una de las temporadas invernales más húmedas de los últimos años, lo que incrementa el riesgo de nuevas emergencias en zonas bajas.