San Diego comienza el año con una noticia que podría transformar la economía local: el proyecto de oleoducto que conecta con Arizona ha despertado un notable interés entre inversionistas. A solo semanas de haberse reactivado las gestiones para su construcción, empresas financieras ya han expresado compromisos que podrían cubrir hasta el 80 % del costo total.
Este oleoducto, cuyo trazado propuesto parte de Long Beach y atraviesa el sur de California hacia el este, promete mejorar la infraestructura de distribución de combustibles. Para los conductores del condado, esto significaría una reducción tangible en el precio de la gasolina. Actualmente, San Diego es una de las áreas con los costos más altos por galón en el país.
Oleoducto podría mejorar estabilidad y precios del combustible
Además, el proyecto podría evitar interrupciones como las vividas en años pasados, cuando el cierre temporal de otra línea dejó sin abasto a estaciones de servicio en la zona. Los desarrolladores estiman que, con el nuevo oleoducto operativo, la región lograría una mayor resiliencia energética y un mejor acceso a combustibles más económicos provenientes del Golfo de México.
El interés del sector privado ha sido tan sólido que incluso fondos de inversión con sede en Texas y Nueva York ya presentaron cartas de intención para respaldar el proyecto. De igual forma, autoridades locales han mostrado disposición para acelerar permisos, con tal de garantizar su viabilidad antes de 2027.
Mientras tanto, para muchos empresarios latinos del sector transporte en San Diego, el oleoducto representa una posible ventaja competitiva. En un entorno inflacionario, cada centavo por galón cuenta y este proyecto podría marcar la diferencia.