El condado de San Diego dio un paso relevante hacia la inclusión comunitaria con la reapertura de un espacio deportivo renovado. En Del Mar, el antiguo Miracle Field volvió a abrir sus puertas bajo el nombre de Padres Park, con una visión clara de acceso universal al baseball.
Autoridades locales, jugadores de los Padres y organizaciones comunitarias participaron en la inauguración del nuevo campo en San Dieguito Park. El proyecto buscó crear un entorno donde personas de todas las edades y habilidades puedan practicar baseball en condiciones seguras y dignas en Estados Unidos.
Baseball inclusivo impulsa renovación en Del Mar
El nuevo Padres Park incorporó superficies compatibles con la normativa ADA, lo que permite el uso de sillas de ruedas y apoyos de movilidad. Además, el diseño reduce riesgos de caídas y ofrece una superficie continua para el desarrollo del juego.
Las mejoras también incluyeron dugouts renovados, señalización de acceso, nuevo marcador, áreas de sombra en las gradas y un logotipo de los Padres integrado al terreno. Estas adecuaciones fortalecen la experiencia deportiva y refuerzan la identidad del parque como espacio comunitario.
El condado concretó el proyecto mediante una colaboración entre autoridades locales, la Miracle League of San Diego, la Padres Foundation y donantes de la comunidad. Del mismo modo, la alianza permitió mantener el enfoque social del programa, centrado en el acceso equitativo al baseball.
Comunidad y deporte se encuentran en Padres Park
La reapertura incluyó un partido especial protagonizado por participantes de la Miracle League, quienes compartieron el campo con jugadores profesionales. El momento reflejó el impacto social de un proyecto que trasciende lo deportivo.
Asimismo, líderes del condado destacaron que Padres Park representa un modelo de inclusión replicable. En consecuencia, el espacio se consolida como punto de encuentro para familias y atletas que antes enfrentaban barreras de acceso.
La Miracle League ofrece oportunidades de baseball organizado a niños y adultos con necesidades especiales, y en San Diego atiende a cientos de jugadores cada año.