Una taquería de la colonia Roma Norte se convirtió en una pista de baile improvisada cuando el DJ neerlandés Martin Garrix ofreció un concierto gratuito ante clientes y seguidores que acudieron al establecimiento. La presentación sorprendió por su formato íntimo, muy distinto a los grandes festivales donde suele actuar.
El encuentro ocurrió el jueves 15 de octubre en Tacos Atarantados, ubicado en Córdoba 113, Ciudad de México. El productor instaló su equipo de mezclas dentro del negocio y convirtió una noche habitual de tacos en una experiencia inesperada de música electrónica.
Martin Garrix reveló la ubicación mediante pistas en Instagram
Horas antes del espectáculo, el artista publicó una historia en Instagram que incluía una fecha, una hora y coordenadas geográficas relacionadas con la calle Córdoba.
Sus seguidores comenzaron a interpretar las pistas y algunos acudieron al establecimiento con la expectativa de encontrar una presentación especial.
Otros asistentes simplemente estaban comiendo cuando el DJ apareció con su equipo. La noticia se difundió rápidamente en redes sociales y atrajo a más personas hacia las inmediaciones del local.
Durante el espectáculo sonaron éxitos como Animals, High on Life y Scared to Be Lonely, canciones que han acompañado la trayectoria internacional del productor.
La cercanía fue uno de los principales atractivos del evento. En lugar de observar al músico desde una zona distante de un festival, los presentes pudieron disfrutar de sus mezclas a pocos metros.
El concierto sorpresa antecedió sus fechas en el Palacio de los Deportes
La presentación gratuita ocurrió un día antes del inicio de los conciertos programados para el 16 y 17 de octubre de 2026 en el Palacio de los Deportes.
Estos espectáculos forman parte de la agenda del productor en México y ofrecen una experiencia muy diferente a la improvisada en Roma Norte, con un recinto preparado para recibir a miles de asistentes.
Los videos grabados dentro de la taquería comenzaron a circular en plataformas digitales, donde los usuarios destacaron la combinación de música electrónica y gastronomía mexicana.
La aparición de Martin Garrix también generó expectativa alrededor de sus conciertos oficiales, especialmente entre quienes no esperaban verlo actuar en un establecimiento de comida.
El encuentro dejó una escena poco habitual para la capital: un artista internacional interpretando algunos de sus mayores éxitos en un espacio cotidiano, sin costo de entrada y frente a un público que pudo escucharlo de cerca.