México consolidó su papel como principal proveedor de petróleo a Cuba en un contexto geopolítico sensible, marcado por presiones de Washington y cambios en el mapa energético regional. La decisión mantiene abiertos los envíos de crudo y derivados pese a la vigilancia de Estados Unidos, que endureció su postura tras la captura de Nicolás Maduro y la caída del suministro venezolano a la isla.
El arribo reciente del buque Ocean Mariner a La Habana, con alrededor de 86 mil barriles procedentes de México, confirmó el peso del país como abastecedor. Autoridades mexicanas sostienen que los embarques continúan bajo esquemas históricos, aunque especialistas advierten que el entorno político actual vuelve más visible cada barril destinado a Cuba.
Petróleo y presión geopolítica en la región
Analistas señalan que la relación energética México Cuba no es nueva, pero sí lo es la coyuntura. La volatilidad en Washington abre la puerta a posibles represalias comerciales, como aranceles, para desalentar el flujo de crudo. Además, la falta de datos públicos precisos de Pemex sobre volúmenes y condiciones alimenta la incertidumbre y aumenta el costo diplomático.
En el plano operativo, la producción nacional añade otra capa de riesgo. Pemex y socios producen cerca de 1.6 millones de barriles diarios, por debajo de metas oficiales. Cada envío a Cuba compite con necesidades internas, compromisos de exportación e ingresos, lo que puede generar tensiones financieras si la producción no repunta.
Deuda, opacidad y costos para Pemex
Desde el ángulo económico, expertos describen un esquema con descuentos y pagos que no se concretan. En la práctica, Pemex registra estos embarques como cuentas por cobrar que terminan clasificadas como incobrables. El antecedente de condonaciones pasadas refuerza la percepción de que el costo final recae en la petrolera estatal.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha defendido los envíos como ayuda humanitaria y ha negado aumentos extraordinarios. Sin embargo, la ausencia de cifras oficiales actualizadas mantiene el tema bajo escrutinio político y mediático.