La cooperación regional cobra fuerza cuando una amenaza sanitaria desafía la estabilidad productiva de dos países vecinos. Así ocurre ahora entre México y Estados Unidos, que reforzaron su coordinación para contener al gusano barrenador, una plaga capaz de afectar de forma severa al ganado y, con ello, a comunidades rurales que dependen de esta actividad para su sustento.
El nuevo esfuerzo nace de una iniciativa educativa que el Departamento de Agricultura estadounidense y autoridades sanitarias mexicanas pusieron en marcha para alertar a productores, veterinarios y trabajadores del campo. Además, la campaña busca acelerar la identificación de casos, evitar la dispersión del insecto y proteger rutas comerciales. Las comunidades hispanas en California observan este movimiento con atención, ya que la frontera agrícola influye en toda la costa.
Campaña contra gusano barrenador
La estrategia incluye capacitaciones presenciales, materiales informativos y protocolos actualizados para reportar larvas sospechosas. También incorpora acciones conjuntas en puntos ganaderos clave, donde la movilidad diaria de animales exige vigilancia constante. Del mismo modo, este esfuerzo se vincula con la prevención que desde 2024 fortalecen ambos países para reducir riesgos ante brotes regionales.
Por otro lado, la campaña resalta la importancia de mantener cadenas productivas libres de plagas en un momento en que la demanda de proteína animal crece en la Costa Oeste. En consecuencia, la coordinación binacional se vuelve un puente estratégico para la seguridad alimentaria y para la estabilidad económica de pequeños productores, incluidos quienes migraron a Estados Unidos desde zonas rurales mexicanas.