En cuestión de días, Guadalupe Taddei pasó de defender su permanencia en la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE) a anunciar que dejará el cargo. La decisión llegó después de nuevas revelaciones sobre sus relaciones con proveedores electorales y la apertura de investigaciones por posibles irregularidades.
La consejera había rechazado las exigencias de renuncia durante una sesión del Consejo General y reiteró el sábado que continuaría al frente del organismo. Sin embargo, confirmó que este lunes presentará su dimisión ante la Cámara de Diputados.
El cambio de postura de Guadalupe Taddei
En el comunicado donde anunció su salida, la funcionaria reconoció la importancia del escrutinio público, aunque cuestionó las versiones, filtraciones y materiales audiovisuales difundidos durante los últimos días.
Entre las publicaciones destaca un video que presuntamente muestra a su hijo Jorge Piñeda Taddei junto al empresario José Alfredo Hernández Casillas en París.
El empresario está vinculado con compañías proveedoras de materiales electorales, entre ellas Cajas Graf y Corporativo ZEG, cuyos contratos han generado cuestionamientos sobre posibles conflictos de interés.
La investigación continúa pese a la renuncia
La Auditoría Superior de la Federación inició una revisión de oficio para esclarecer posibles irregularidades en las contrataciones, incluidas sospechas de colusión y triangulación de recursos.
La Unidad de Inteligencia Financiera también investiga empresas relacionadas con Hernández Casillas. Hasta ahora, las autoridades no han establecido responsabilidades definitivas.
La presidenta Claudia Sheinbaum pidió esclarecer los señalamientos y exigió que no exista ninguna sombra de corrupción en el organismo electoral.
La salida de Guadalupe Taddei no cierra las investigaciones ni resuelve los cuestionamientos sobre los contratos. El INE deberá atender ambos asuntos mientras organiza su relevo directivo y prepara los comicios federales de 2027.