La ilusión terminó en el Estadio Azteca. La selección de México cayó 3-2 frente a Inglaterra en los octavos de final de la Copa Mundial 2026, en un partido lleno de emociones que mantuvo con vida el sueño del quinto partido hasta los minutos finales. El equipo dirigido por Javier Aguirre luchó hasta el último instante, pero los errores defensivos y la contundencia inglesa marcaron la diferencia.
Pese a la eliminación, la actuación del combinado nacional dejó una imagen competitiva ante uno de los principales candidatos al título y cerró una participación que devolvió la ilusión a millones de aficionados.
México peleó hasta el final ante Inglaterra
Durante la primera media hora, el conjunto mexicano dominó el encuentro gracias al trabajo de Erik Lira en el mediocampo y al talento del juvenil Gilberto Mora, quien volvió a mostrar personalidad frente a una de las selecciones más fuertes del torneo.
Raúl Jiménez generó las primeras oportunidades, pero Jordan Pickford respondió con varias atajadas decisivas para mantener el empate.
Cuando mejor jugaba el cuadro nacional, Inglaterra encontró la ventaja. Bukayo Saka desbordó por la banda derecha y asistió a Jude Bellingham, quien abrió el marcador con un remate de cabeza. Apenas unos minutos después, el propio mediocampista inglés aprovechó otro descuido defensivo para firmar el 2-0.
Sin embargo, México reaccionó antes del descanso. Julián Quiñones aprovechó un balón suelto dentro del área tras un tiro libre y descontó para devolver la esperanza a un Estadio Azteca completamente entregado.
Inglaterra resistió el empuje y avanzó a cuartos de final
En el inicio del segundo tiempo, Harry Kane amplió la ventaja desde el punto penal para colocar el 3-1 que parecía definitivo.
Aun así, la selección mexicana no bajó los brazos. La expulsión de Jarell Quansah cambió el desarrollo del encuentro y permitió que el equipo de Aguirre adelantara líneas en busca de la remontada.
Minutos después, una falta sobre Brian Gutiérrez dentro del área terminó en penalti, el cual Raúl Jiménez convirtió para acercar nuevamente al conjunto nacional.
Los últimos minutos fueron un constante asedio mexicano. Inglaterra se refugió cerca de su portería mientras Pickford se convirtió en la figura del partido al evitar el empate con varias intervenciones de gran nivel.
Con el silbatazo final terminó la participación de México en la Copa Mundial 2026. Aunque el resultado significó una dolorosa eliminación, el torneo dejó una conexión especial entre la selección y su afición. El Estadio Azteca registró llenos absolutos durante todos sus partidos y confirmó, una vez más, su lugar como uno de los escenarios más emblemáticos del futbol mundial.
La derrota puso fin al sueño mundialista, pero no borró el entusiasmo que despertó el equipo durante varias semanas. La afición acompañó al Tri en cada paso y convirtió el Mundial en una celebración colectiva que trascendió el resultado deportivo.