Cada año, miles de personas vuelven a las calles de Ciudad de México para recordar la represión contra el movimiento estudiantil de 1968. La marcha del 2 de octubre mantiene en la memoria pública a las víctimas de la masacre ocurrida en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco.
La movilización conmemora los hechos ocurridos cuando estudiantes agrupados en el Consejo Nacional de Huelga exigían democratización y el fin de la represión gubernamental. Durante un mitin, fuerzas del Estado atacaron a estudiantes y otros asistentes. La matanza ocurrió días antes de los Juegos Olímpicos de México 1968.
La primera marcha del 2 de octubre llegó una década después
La primera movilización conmemorativa se realizó en 1978, diez años después de la masacre. Sobrevivientes, familiares de las víctimas y antiguos integrantes del Consejo Nacional de Huelga participaron en su organización.
De ese proceso surgió el Comité 68 Pro Libertades Democráticas, que desde entonces ha exigido verdad y justicia por la masacre y otros episodios de represión política.
La marcha de 1978 también reunió a organizaciones estudiantiles, sociales y sindicales. Entre sus participantes estuvieron integrantes del Frente Homosexual de Acción Revolucionaria, Grupo Lambda de Liberación Homosexual y Grupo Autónomo de Lesbianas Oikabeth. Su presencia representó un momento significativo para el movimiento de diversidad sexual en México.
Una movilización que continúa décadas después
La conmemoración también quedó vinculada con la memoria de la llamada Guerra Sucia, periodo caracterizado por la persecución y represión de movimientos opositores y grupos de izquierda.
Entre los episodios posteriores estuvo la matanza del Jueves de Corpus del 10 de junio de 1971, conocida como “El Halconazo”. Durante aquellos años también ocurrió la persecución de organizaciones como la Liga Comunista 23 de Septiembre y de movimientos guerrilleros encabezados por Genaro Vázquez y Lucio Cabañas.
Actualmente, la principal marcha conmemorativa comienza en la Plaza de las Tres Culturas y concluye con un mitin en el Zócalo capitalino. Participan estudiantes de instituciones como la UNAM, IPN, UAM y Universidad Autónoma Chapingo, además de normalistas y otros colectivos.
Más de medio siglo después de la masacre, la movilización permanece como una de las principales expresiones públicas para preservar la memoria de las víctimas de Tlatelolco.