La presencia de aeronaves militares estadounidenses sobre Caracas volvió a colocar la atención internacional sobre el nuevo escenario político entre Washington y el gobierno interino venezolano. Lo que hace apenas unos meses parecía impensable ahora comienza a formar parte de una relación diplomática completamente distinta.
Este sábado, fuerzas estadounidenses realizaron un simulacro militar de evacuación dentro de la embajada de Estados Unidos en Caracas con autorización oficial del gobierno de Venezuela. Además, el operativo incluyó sobrevuelos de aeronaves Osprey, despliegue de personal militar y movimientos navales cerca de las costas venezolanas.
La maniobra fue supervisada por el jefe del Comando Sur, el general Francis L. Donovan, quien visitó Caracas por segunda ocasión durante 2026. Asimismo, autoridades estadounidenses explicaron que el ejercicio buscaba reforzar protocolos de respuesta rápida ante emergencias médicas o contingencias catastróficas.
Relaciones con Venezuela muestran un giro inesperado
El ejercicio ocurre pocos meses después de la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores durante la operación estadounidense del pasado enero. También representa uno de los primeros eventos militares autorizados públicamente por la administración interina encabezada por Delcy Rodríguez en Venezuela.
Videos compartidos por la embajada mostraron el aterrizaje de dos aeronaves MV 22B Osprey dentro del complejo diplomático en Caracas. Por otro lado, vecinos y medios de comunicación siguieron el despliegue desde distintos puntos de la capital venezolana mientras ambulancias y bomberos ingresaban al lugar.
El gobierno venezolano aseguró previamente que todas las maniobras fueron coordinadas con autoridades aeronáuticas nacionales y organismos de seguridad. Además, funcionarios confirmaron participación de la Cruz Roja Venezolana en componentes relacionados con atención de emergencias.
Operativo genera debate político y diplomático
La embajada estadounidense señaló que el simulacro forma parte del plan de estabilización y transición impulsado por la Casa Blanca para Venezuela. De igual manera, el ejercicio reactivó discusiones sobre presencia militar extranjera y el nuevo equilibrio político dentro del país sudamericano.
Washington y Caracas restablecieron relaciones diplomáticas y consulares durante marzo después de siete años de ruptura. Mientras tanto, el simulacro realizado en Venezuela deja una imagen inédita en la región y refleja el nivel de coordinación alcanzado entre ambos gobiernos durante los últimos meses.