El Pacific Surfliner de Amtrak dio un paso decisivo para normalizar su operación al anunciar un decimotercer viaje diario de ida y vuelta entre San Diego y Los Ángeles. La medida acerca a la ruta ferroviaria costera a los niveles de servicio que mantenía antes de la pandemia.
Durante años, el corredor ha sido una alternativa estratégica al congestionado tráfico de la Interestatal 5, además de ofrecer uno de los trayectos ferroviarios más escénicos de California. Tras la emergencia sanitaria, la demanda volvió con fuerza, mientras el número de trenes diarios permanecía limitado.
Además, la ampliación del servicio permitirá reducir intervalos prolongados entre salidas, un factor clave para que más usuarios consideren el tren como opción cotidiana. El nuevo viaje entra en operación esta semana y forma parte del objetivo de alcanzar frecuencias cercanas a un tren por hora entre ambas ciudades.
Pacific Surfliner enfrenta expansión y retos estructurales
La agencia LOSSAN, responsable del corredor, confirmó que el aumento de frecuencias no implica descuidar las obras de seguridad. Tramos vulnerables en Del Mar y San Clemente han provocado cierres intermitentes por deslizamientos y erosión costera.
Asimismo, este fin de semana se mantuvieron suspensiones temporales para avanzar en la construcción de un muro de contención de más de 400 metros en San Clemente. En paralelo, continúan trabajos de estabilización de acantilados en Del Mar, una zona crítica para la viabilidad del corredor.
El Pacific Surfliner recorre 351 millas a través de seis condados y se mantiene como una de las rutas interurbanas más transitadas del país. La reciente subvención federal de 27 millones de dólares permitió recuperar el viaje adicional, con fondos estatales comprometidos como contrapartida.
La senadora estatal Catherine Blakespear subrayó que aumentar la frecuencia mejora la confianza del usuario, aunque insistió en la urgencia de resolver los problemas de infraestructura a largo plazo. Estudios continúan evaluando un túnel ferroviario en Del Mar, un proyecto estimado en 4 mil millones de dólares que no se concretaría antes de 2035.