La emergencia ambiental se intensifica en el sur de Argentina, donde la Patagonia enfrenta uno de los incendios más graves de los últimos años. El fuego avanza sin control en la provincia de Chubut y mantiene en alerta a comunidades, autoridades y brigadas de respuesta.
Desde hace varios días, las llamas consumen una extensa zona de bosques y áreas naturales, con riesgo de expansión hacia localidades cercanas. Las condiciones climáticas adversas y la geografía del terreno complican las tareas de contención, mientras crece la preocupación por el impacto ecológico y social.
Las autoridades provinciales confirmaron que el incendio se originó de forma intencional. Peritajes técnicos detectaron el uso de acelerantes e hidrocarburos, lo que descarta un hecho accidental. Además, el fuego afectó rutas clave y limitó el acceso a zonas turísticas y residenciales.
Patagonia bajo presión ambiental y política
El avance del incendio ocurre en un contexto de recortes presupuestarios a nivel nacional destinados al combate del fuego. En consecuencia, la capacidad operativa quedó bajo escrutinio público, especialmente ante la magnitud del siniestro.
Funcionarios provinciales señalaron que el foco inicial se ubicó en un área estratégica, lo que facilitó la rápida propagación. Asimismo, recordaron que incendios recientes ya habían afectado zonas de alto valor ambiental, reconocidas por su biodiversidad y atractivo turístico.
El episodio también generó tensiones políticas. Declaraciones cruzadas entre autoridades locales y nacionales reavivaron debates sobre responsabilidades y protección de territorios ancestrales. Por otro lado, organizaciones sociales pidieron evitar señalamientos sin sustento y priorizar la respuesta ambiental.
Daños, alertas y respuesta regional
Las brigadas continúan trabajando para frenar el avance del fuego, mientras se evalúan daños en miles de hectáreas. De igual manera, especialistas advirtieron que la recuperación de estos ecosistemas tomará años.
El incendio ya superó las 5,500 hectáreas afectadas, una cifra que posiciona a este evento entre los más destructivos registrados recientemente en la Patagonia argentina.