El polvo tóxico que emerge del deteriorado Salton Sea en California está provocando efectos directos en la salud infantil, según una investigación reciente. La evidencia confirma lo que comunidades locales han denunciado durante años.
El problema se origina en la contracción acelerada del lago, que deja al descubierto sedimentos cargados con químicos agrícolas y metales. Con el viento, estas partículas se dispersan en el aire y llegan a las comunidades del Valle Imperial.
Polvo tóxico del Salton Sea afecta desarrollo pulmonar
El estudio, realizado por investigadores de universidades de California, señala que la exposición al polvo tóxico está frenando el crecimiento pulmonar de niños. Los efectos son más severos en quienes viven cerca del lago.
Además, los datos muestran que el impacto supera incluso al observado en zonas urbanas con alta contaminación vehicular. Los menores presentan síntomas respiratorios como tos, sibilancias y mayor incidencia de asma.
Asimismo, el análisis siguió durante años a cientos de niños en la región. Los resultados evidencian una relación directa entre la exposición al polvo y la disminución en la función pulmonar.
El fenómeno se agrava por factores estructurales. La reducción del agua, impulsada por sequía, desvío agrícola y acuerdos sobre el río Colorado, ha dejado miles de acres de terreno seco expuesto.
Crisis ambiental crece con impacto en comunidades vulnerables
El Salton Sea acumula décadas de contaminantes provenientes de escurrimientos agrícolas. Fertilizantes, pesticidas y metales pesados se concentran en el suelo y se liberan al ambiente con cada ráfaga de viento.
Por otro lado, las comunidades cercanas, en su mayoría latinas y de bajos ingresos, enfrentan la mayor carga de esta crisis. Durante años han señalado problemas de salud sin recibir respuestas suficientes.
También preocupa el futuro del área. Proyectos industriales como la extracción de litio podrían intensificar la contaminación del aire si no se aplican controles estrictos.
En consecuencia, el impacto del polvo tóxico representa una amenaza de largo plazo. Uno de cada cinco niños en la región presenta asma, una cifra muy superior al promedio nacional, lo que evidencia la magnitud del problema ambiental.