Las protestas tomaron el centro de San Diego la noche del miércoles, luego de que un agente federal matara a tiros a una mujer durante un operativo migratorio en Minneapolis. La movilización se sumó a una creciente ola de rechazo nacional contra el uso de fuerza letal en acciones de control migratorio.
La víctima fue identificada como Renee Nicole Good, una ciudadana estadounidense de 37 años, madre de tres hijos. El hecho ocurrió durante un despliegue del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en Minnesota, donde agentes federales intensificaron redadas en zonas urbanas.
Autoridades federales sostienen que el agente disparó en defensa propia. Sin embargo, funcionarios locales y estatales contradicen esa versión y aseguran que la mujer no representaba una amenaza directa en el momento del tiroteo.
Protestas recorren el centro de San Diego
Cerca de 200 personas marcharon desde Little Italy hasta el centro de San Diego y regresaron al edificio de la Administración del Condado. Durante el recorrido, los manifestantes portaron pancartas con mensajes como “No disparen” y corearon consignas en memoria de la víctima.
Los organizadores señalaron que la protesta buscó denunciar lo que consideran un patrón de violencia en operativos migratorios recientes. Varios asistentes afirmaron que el caso de Good refleja el impacto de estas acciones incluso sobre ciudadanos estadounidenses.
Casos recientes elevan la tensión nacional
La muerte en Minnesota es al menos el quinto fallecimiento vinculado a operativos migratorios en el último año. En otros casos, personas murieron tras recibir disparos de agentes federales o al intentar huir de redadas, según registros de autoridades y organizaciones civiles.
En California, Illinois y Virginia se documentaron incidentes similares, ninguno con agentes imputados hasta ahora. Activistas y funcionarios locales sostienen que la falta de consecuencias legales alimenta la desconfianza hacia las agencias federales.
El Departamento de Seguridad Nacional mantiene que sus agentes actúan bajo protocolos de seguridad. No obstante, alcaldes y legisladores demócratas exigen investigaciones independientes y límites claros al uso de la fuerza en operativos migratorios.