Las movilizaciones contra el aumento del costo de vida, los recortes educativos y la desigualdad social provocaron enfrentamientos con la policía en distintas ciudades europeas. Francia concentró las protestas más numerosas, mientras Italia, Albania, Bélgica y Portugal también registraron manifestaciones.
En territorio francés, entre 550,000 y 800,000 personas participaron en al menos 1,750 concentraciones. Aunque muchas transcurrieron pacíficamente, los disturbios dejaron comercios dañados, vehículos incendiados y numerosos detenidos. Los reportes difundieron balances distintos, con cifras de arrestos que oscilaron entre 1,200 y 1,800 personas.
Francia enfrenta protestas por el costo de vida y la educación
El movimiento comenzó semanas atrás en escuelas de barrios periféricos del norte de París. Los estudiantes denunciaron la ausencia de profesores, las malas condiciones de las instalaciones y la insuficiente inversión pública.
Las exigencias educativas se extendieron hasta convertirse en una movilización nacional que reunió a sindicatos, jóvenes y miembros del movimiento de los chalecos amarillos.
En París, los disturbios dejaron establecimientos destrozados, automóviles quemados y daños en espacios públicos. Marsella también registró enfrentamientos y afectaciones en una comisaría.
Las autoridades reportaron numerosos policías lesionados. En Marsella, el prefecto de Bocas del Ródano informó de 107 agentes heridos, tres de ellos de gravedad.
En Saint-Étienne, un joven perdió una mano por la explosión de un artefacto, según informó el alcalde Régis Juanico.
El presidente Emmanuel Macron condenó los hechos violentos, mientras el gobierno responsabilizó a sectores de extrema izquierda de fomentar los disturbios. La oposición rechazó esos señalamientos y cuestionó la respuesta gubernamental.
Italia, Albania y Bélgica registran enfrentamientos
En Milán, una manifestación contra los altos precios terminó con choques entre policías y encapuchados cerca de la galería Vittorio Emanuele II. También hubo saqueos y el cierre temporal de la estación de metro Duomo.
En Bolonia, los agentes utilizaron cañones de agua para dispersar a manifestantes que lanzaron piedras, botellas y bombas de humo. Las autoridades reportaron siete detenciones.
Albania vivió su quinto día de protestas contra la corrupción, el desempleo y las deficiencias educativas. En Tirana, los enfrentamientos dejaron lesionados entre policías y manifestantes, aunque los balances de heridos variaron según las fuentes.
En Bruselas y Lieja, cientos de jóvenes protestaron contra los recortes educativos y la desigualdad social. La movilización en la capital belga terminó en enfrentamientos policiales.
Por su parte, decenas de miles de personas marcharon en Lisboa para denunciar el encarecimiento de la vivienda, cuyos precios de adquisición se duplicaron desde 2017.
Las protestas reflejan el creciente malestar por el costo de vida y el deterioro de servicios públicos en distintos países europeos, aunque cada movilización responde también a demandas políticas y sociales propias.