La captura de Ryan Wedding marca un nuevo episodio en la cooperación de seguridad entre México, Estados Unidos y Canadá. El exatleta olímpico canadiense, convertido en uno de los narcotraficantes más buscados, enfrentará ahora a la justicia estadounidense tras su detención en territorio mexicano.
Autoridades de Estados Unidos confirmaron que agentes federales arrestaron a Ryan Wedding en México, luego de años de seguimiento internacional. El exolímpico figuraba entre los fugitivos prioritarios del FBI y las agencias lo ubicaban bajo protección del Cártel de Sinaloa.
Además, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó sobre reuniones recientes con el director del FBI, Kash Patel, como parte del fortalecimiento de la coordinación bilateral. Poco después, Patel regresó a Estados Unidos con dos objetivos prioritarios bajo custodia, uno de ellos Wedding.
Ryan Wedding y la cooperación México Estados Unidos
El FBI confirmó que Ryan James Wedding fue detenido y trasladado a Estados Unidos para enfrentar cargos por narcotráfico. Kash Patel señaló que la captura se logró bajo una estrategia conjunta impulsada por el gobierno estadounidense y con apoyo de autoridades mexicanas.
Asimismo, la fiscal general Pam Bondi indicó que Wedding integraba la lista de los diez fugitivos más buscados del FBI. Las autoridades sostienen que el canadiense permaneció oculto en México durante más de una década mientras dirigía operaciones de tráfico de drogas hacia América del Norte.
De atleta olímpico a figura del narcotráfico
Ryan Wedding representó a Canadá en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2002 en snowboard. Tras quedar fuera de la competencia, regresó a Vancouver y comenzó a vincularse con entornos criminales. Inicialmente operó cultivos de cannabis y más tarde escaló al tráfico de cocaína.
En 2010, un tribunal estadounidense lo condenó por narcotráfico tras una operación fallida en San Diego. Durante su paso por prisión, Wedding consolidó vínculos criminales que le permitieron reorganizar su red tras su liberación.
Posteriormente, las autoridades lo vincularon con el Cártel de Sinaloa y con el envío de toneladas de cocaína hacia Estados Unidos y Canadá. Investigaciones oficiales lo señalan como responsable de ordenar homicidios para proteger su estructura criminal.
Las agencias estadounidenses ofrecían hasta 15 millones de dólares por información que condujera a su captura. Con su detención, las autoridades buscan debilitar redes de narcotráfico transnacional que operan desde México hacia el norte del continente.