La presencia de agentes migratorios en tiendas Target desató una nueva ola de movilizaciones en Estados Unidos, y San Diego se sumó a la conversación nacional. Activistas exigen que la cadena minorista adopte una postura clara frente a los operativos federales.
Durante la última semana, colectivos comunitarios organizaron sentadas y manifestaciones en más de dos docenas de sucursales. Las acciones se extendieron desde Minneapolis hasta California, incluyendo puntos estratégicos en San Diego y otras grandes ciudades.
Target bajo presión por operativos de ICE
La tensión creció tras difundirse un video donde agentes federales detienen a dos empleados en una tienda de Richfield, Minnesota. El hecho intensificó el reclamo público hacia Target, cuya sede se ubica en Minneapolis.
Organizaciones como ICE Out Minnesota pidieron que la empresa niegue el ingreso a agentes sin orden judicial firmada. Sin embargo, expertos legales recuerdan que las autoridades pueden entrar a áreas públicas de un negocio sin ese documento. También señalan que zonas privadas sí requieren autorización formal.
Además, la compañía evitó emitir comentarios directos sobre las protestas. El director ejecutivo Michael Fiddelke envió un mensaje interno tras un episodio violento ocurrido en Minneapolis en enero, aunque no abordó explícitamente el endurecimiento migratorio.
Impacto reputacional y desafío empresarial
La controversia surge en un momento delicado para Target. La cadena enfrenta desaceleración en ventas y críticas sobre la experiencia en tienda. Asimismo, el recuerdo de protestas pasadas por cambios en iniciativas de diversidad todavía pesa en la percepción pública.
Por otro lado, líderes religiosos y congregaciones organizaron actos simbólicos dentro y fuera de tiendas, incluyendo eventos musicales en varias ciudades. Estimaciones preliminares indican que más de mil personas participaron en estas acciones durante el fin de semana.
La empresa opera cerca de 2,000 tiendas y emplea a aproximadamente 400,000 trabajadores en Estados Unidos, un alcance que amplifica cualquier presión pública.