En 2026, permitir rodeos en San Diego contradice el conocimiento científico actual y los valores que la ciudad dice defender. Los rodeos ya no pueden presentarse como tradición inofensiva cuando dependen del estrés, el miedo y el dolor de animales usados como entretenimiento. La ciencia reconoce a los animales como seres sintientes, capaces de sufrir física y emocionalmente, y ese hecho vuelve insostenible cualquier espectáculo que normalice su maltrato.
San Diego proyecta una imagen de ciudad moderna, ética y consciente del bienestar animal. Sin embargo, al seguir albergando rodeos, mantiene prácticas que chocan con esos principios. El debate ya no gira en torno a la herencia cultural, sino a la responsabilidad pública frente a lo que hoy se sabe sobre el sufrimiento animal.
Rodeos y bienestar animal chocan con la evidencia actual
Los rodeos se basan en técnicas de sometimiento que incluyen forcejeo, confinamiento, golpes y uso de instrumentos diseñados para provocar reacciones violentas. Nada de esto ocurre por necesidad alimentaria o supervivencia. Todo responde al espectáculo y al beneficio económico.
El caso ocurrido en enero de 2025 en Petco Park expuso esa realidad. Una yegua preñada colapsó y murió tras participar en una prueba de monta. La necropsia confirmó que se encontraba en su tercer trimestre de gestación y que falleció por la ruptura de una arteria uterina. El potro también murió. Ese hecho dejó claro que el riesgo no es teórico ni excepcional.
San Diego enfrenta una decisión ética y política
El Ayuntamiento y la Alcaldía de San Diego tienen la capacidad de impedir que estos eventos continúen. Otras industrias basadas en la explotación animal, como los circos con animales o las carreras de galgos, desaparecieron cuando la sociedad reconoció que el entretenimiento no justifica el daño.
La permanencia de los rodeos ya genera costos reputacionales. Marcas y patrocinadores empiezan a distanciarse de eventos asociados con crueldad animal. La pregunta dejó de ser si los rodeos son crueles. La pregunta real es por qué una ciudad que se define como progresista sigue permitiéndolos en 2026.