Perder dinero es doloroso, pero cuando ese dinero representa el acceso a alimentos o servicios básicos, la angustia se multiplica. En San Diego, donde más de 400 mil residentes dependen de programas como CalFresh, CalWORKs o General Relief, el fraude en tarjetas EBT fue, por meses, una amenaza constante. Hoy, ese riesgo se ha reducido de manera contundente.
Las autoridades del condado informaron una caída del 84% en los robos relacionados con estas tarjetas, gracias a la implementación de nuevas tecnologías. El cambio más notorio es la incorporación de chips en las tarjetas EBT, lo que evita la clonación y dificulta el acceso no autorizado a los fondos. Además, la aplicación ebtEDGE ha permitido a los usuarios restablecer su PIN, revisar movimientos y bloquear su cuenta si detectan alguna irregularidad.
Tecnología y educación financiera: el nuevo blindaje contra el fraude
Estas medidas se suman a estrategias anteriores, como el restablecimiento forzado de contraseñas, que ya había contenido parte del problema. El condado también reforzó sus campañas informativas, recordando a la población la importancia de no compartir su información personal y de revisar con frecuencia sus estados de cuenta.
En la comunidad mexicana del sur del condado, muchas familias han reportado mayor tranquilidad. Rosa, originaria de Michoacán y madre de dos hijos, cuenta que ahora se siente más segura al usar su tarjeta EBT en tiendas locales, especialmente después de descargar la app y recibir asesoría de personal comunitario.
Por otro lado, la adopción de estas herramientas digitales avanza a buen ritmo: más del 65% de los usuarios activos ya utiliza ebtEDGE para vigilar sus beneficios.
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