La tensión por la política migratoria volvió a escalar en San Diego cuando un grupo de manifestantes tomó espacios del edificio administrativo de la ciudad. La acción se desarrolló en Estados Unidos en paralelo a movilizaciones similares en otras ciudades.
Las protestas anti ICE se concentraron en la oficina del alcalde Todd Gloria, donde los participantes exigieron cambios en la forma en que la policía local responde a operativos federales. Los manifestantes calificaron su acción como una sentada y buscaron forzar un diálogo directo con el gobierno municipal.
Protestas anti ICE escalan dentro del Ayuntamiento
La policía de San Diego intervino luego de que empleados reportaran gritos, golpes a puertas y alteraciones en áreas restringidas. De acuerdo con autoridades locales, los manifestantes comenzaron a bloquear accesos y a mover mobiliario dentro del edificio.
Los agentes ingresaron al lugar tras emitir varias órdenes de dispersión. Algunos participantes abandonaron el sitio por cuenta propia, mientras otros permanecieron hasta que la policía ejecutó los arrestos sin que se reportaran personas lesionadas.
Por otro lado, imágenes y videos mostraron a los manifestantes colocando avisos en accesos de la oficina y coreando consignas dirigidas al alcalde. La protesta se mantuvo activa durante varias horas, incluso después del cierre del edificio al público.
Respuesta oficial y marco legal en San Diego
El alcalde Todd Gloria rechazó la ocupación y sostuvo que la protesta superó los límites de la manifestación pacífica. Asimismo, reiteró que la policía de San Diego no colabora con autoridades federales de inmigración, una postura que ya quedó formalizada mediante orden ejecutiva.
La policía recordó que la ley estatal vigente impide compartir información con ICE, salvo en casos específicos. En consecuencia, las autoridades defendieron su actuación como una medida para proteger a empleados públicos y garantizar el acceso a servicios esenciales.
Ese mismo día, miles de personas se movilizaron en otras ciudades del país, con concentraciones masivas registradas en Minneapolis y St. Paul, lo que evidenció el alcance nacional del movimiento.