La movilización social volvió a tomar fuerza en San Diego con una serie de marchas que recorrieron distintos puntos del condado. La comunidad salió a las calles para expresar solidaridad con Minneapolis ante operativos federales que generaron tensión y preocupación nacional en Estados Unidos.
Las marchas surgieron como respuesta a hechos recientes en Minnesota donde agentes migratorios mataron a dos personas sin provocación en semanas recientes. Ese contexto activó una reacción ciudadana que buscó visibilizar el impacto humano de las políticas federales y exigir límites claros a las operaciones migratorias.
Recorren barrios y espacios centrales
Las marchas se desarrollaron en varias zonas del condado, con concentraciones en La Jolla y recorridos por el centro de la ciudad. Sin embargo, la mayor participación se registró en Barrio Logan, donde cientos de personas caminaron en una procesión interreligiosa encabezada por la iglesia Our Lady of Guadalupe.
Líderes religiosos y comunitarios guiaron la movilización con mensajes de unidad, oración y expresión cultural. Además, los organizadores subrayaron la importancia de defender los barrios como espacios seguros frente a acciones que generan miedo e incertidumbre entre familias.
Por otro lado, participantes señalaron que las marchas también respondieron a versiones sobre un posible aumento de presencia federal en San Diego. La manifestación buscó enviar un mensaje preventivo y reafirmar la cohesión comunitaria en distintos vecindarios.
Impacto social de las marchas solidarias
Las marchas reflejaron una respuesta amplia que trascendió ideologías políticas. Familias, jóvenes y organizaciones de fe coincidieron en la necesidad de proteger la dignidad humana y rechazar prácticas que separan comunidades.
Asimismo, los organizadores destacaron que la movilización no se limitó a un solo barrio, sino que representó a toda la ciudad. En consecuencia, San Diego mostró una postura colectiva frente a acontecimientos que resonaron a nivel nacional.
En Barrio Logan, líderes estimaron la participación de al menos mil doscientas personas, lo que convirtió la procesión en una de las más numerosas registradas en la zona en años recientes.