El nombre de Ryan Wedding volvió a los reflectores en Estados Unidos, esta vez lejos del deporte. El ex snowboarder olímpico compareció ante una corte federal tras ser acusado de encabezar una red criminal vinculada al narcotráfico internacional.
Ryan Wedding, ciudadano canadiense y ex competidor de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2002, enfrentó su primera audiencia en un tribunal de Santa Ana. Las autoridades federales lo acusan de múltiples delitos graves relacionados con tráfico de drogas y homicidio, cargos que negó formalmente.
Ryan Wedding enfrenta proceso federal sin derecho a fianza
Durante la audiencia, la fiscalía sostuvo que Ryan Wedding operó una organización transnacional ligada al Cártel de Sinaloa. De acuerdo con el Departamento de Justicia, la red movía grandes cargamentos de cocaína desde Colombia, a través de México, hacia Estados Unidos y Canadá.
El acusado permanecerá bajo custodia federal sin derecho a fianza mientras avanza el proceso judicial. Investigadores señalaron que Wedding vivió durante años en México como fugitivo, hasta que las autoridades lo detuvieron recientemente en Ciudad de México.
Por otro lado, documentos judiciales revelaron que el ex atleta habría ofrecido recompensas millonarias para silenciar a testigos clave en procesos federales previos. Esa acusación elevó la gravedad del caso y reforzó la postura de mantenerlo detenido.
Un caso que sacude al deporte y la seguridad internacional
Funcionarios federales describieron a Ryan Wedding como una figura central dentro de operaciones criminales de alto nivel. La inclusión del ex olímpico en la lista de los más buscados del FBI el año pasado marcó un punto de inflexión en la investigación.
Asimismo, el gobierno de Estados Unidos aumentó hasta quince millones de dólares la recompensa por información que llevara a su captura y extradición. En consecuencia, el arresto en México se produjo tras una intensa cooperación internacional.
El tribunal programó una nueva audiencia para febrero y un juicio con jurado para marzo, aunque la defensa anticipó posibles retrasos por el volumen de pruebas acumuladas.