Desde el Cuartel General de la 2ª Zona Militar en Tijuana, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, presentó una serie de proyectos que prometen transformar la movilidad fronteriza y urbana de esta ciudad clave para la relación binacional con Estados Unidos. Entre ellos, destacan nuevas medidas para agilizar el cruce Tijuana-San Diego, una de las prioridades del Gobierno federal.
Durante la conferencia matutina del viernes, Sheinbaum subrayó que ya se encuentran en marcha acciones para modernizar los sistemas de revisión en aduanas. Actualmente se instalan nuevos equipos algunos aún en tránsito, pero será en 2026 cuando se concrete una inversión significativa en tecnología no intrusiva, con el objetivo de acelerar el paso tanto de personas como mercancías.
Cruce Tijuana-San Diego: el plan de descongestión fronteriza
Como parte de esta estrategia, se contempla que la garita Otay II opere como un nodo complementario para descongestionar el cruce de Otay I, mejorando así el flujo entre San Diego y Tijuana. Esta decisión responde al crecimiento sostenido de la movilidad en la zona, tanto por actividades laborales como comerciales, que requiere una infraestructura ágil y moderna.
Además del tema fronterizo, Sheinbaum anunció la próxima inauguración de la segunda etapa del Viaducto Elevado de Tijuana, programada para febrero. La obra tendrá una longitud total de 11 kilómetros y una inversión de 14 mil millones de pesos, enfocada en mejorar la conectividad interna de la ciudad.
También se analiza implementar un sistema de Cablebús en Tijuana, como alternativa de transporte urbano. Esta propuesta fue revelada tras una intervención de la periodista Ana Cecilia Ramírez durante la misma conferencia matutina.