Un temporal invernal avanza con fuerza sobre California y mantiene en alerta a millones de residentes ante el riesgo de tormentas eléctricas, vientos destructivos y nevadas intensas en zonas montañosas. El sistema también impacta otras regiones del país con condiciones extremas.
El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que las áreas costeras del centro y sur del estado podrían enfrentar tormentas eléctricas con ráfagas localmente dañinas e incluso la posibilidad de tornados breves. Autoridades en Sacramento pidieron a la población extremar precauciones ante el rápido deterioro del clima.
Temporal invernal deja nieve y alertas en California
Una potente vaguada se desplaza por el estado y concentra precipitaciones intensas en la Sierra Nevada. Meteorólogos estiman acumulaciones de hasta dos metros de nieve en sectores cercanos al lago Tahoe antes de que el sistema avance hacia el este.
En el sur de California, algunos vecindarios del área de Los Ángeles permanecen bajo alerta de evacuación preventiva por riesgo de flujos de lodo y escombros. Las autoridades locales activaron equipos de emergencia para responder ante posibles incidentes.
Asimismo, el temporal invernal coincide con un periodo de alta vulnerabilidad en comunidades afectadas por incendios forestales recientes. Las lluvias intensas pueden desestabilizar terrenos ya debilitados.
Impacto nacional
Mientras California enfrenta nieve y lluvias intensas, un sistema de tormentas recorrió el sureste de Estados Unidos. Mississippi y Louisiana activaron alertas de tornado, y posteriormente el sistema avanzó hacia Georgia y el Panhandle de Florida.
Además, miles de clientes permanecieron sin electricidad en Florida, Louisiana, Kentucky y Virginia, según reportes de monitoreo energético. Aunque no se registraron víctimas fatales, los daños materiales continúan bajo evaluación.
El contraste climático también marcó al noreste del país, donde residentes finalmente experimentaron un alivio tras semanas de temperaturas extremadamente frías.
Las autoridades mantienen vigilancia constante mientras el sistema continúa su desplazamiento, en un escenario que evidencia la intensidad de la temporada invernal en Estados Unidos.