El programa Medi-Cal volvió al centro del debate político en California después de que una legisladora estatal presentara un proyecto para restaurar la cobertura médica a inmigrantes indocumentados que perdieron acceso tras recortes presupuestarios.
La senadora demócrata Maria Elena Durazo propuso una ley que permitiría a todos los adultos inmigrantes de 19 años o más acceder a Medi-Cal si cumplen con los requisitos de ingresos, independientemente de su estatus migratorio.
Medi-Cal ampliaría nuevamente la cobertura médica
La iniciativa legislativa busca revertir parte de las restricciones incluidas en el presupuesto estatal aprobado el año pasado bajo la administración del gobernador Gavin Newsom.
El proyecto, conocido como SB 1422, permitiría que adultos inmigrantes vuelvan a inscribirse en Medi-Cal, aunque mantendría algunas medidas adoptadas previamente, como la eliminación de ciertos beneficios dentales.
Además, el plan no eliminaría el pago mensual de 30 dólares que comenzará a aplicarse a este grupo a partir de julio de 2027.
Durazo argumentó que muchos inmigrantes contribuyen con miles de millones de dólares en impuestos cada año, pero no siempre pueden acceder a los programas de salud financiados con esos recursos.
Presión presupuestaria complica el futuro
El debate sobre Medi-Cal se produce en medio de desafíos fiscales para el estado. California enfrenta su cuarto año consecutivo de déficit presupuestario, lo que ha obligado al gobierno a revisar distintos programas sociales.
El programa de salud pública cubre actualmente a más de 14 millones de residentes y su costo total se ha elevado a cerca de 200 mil millones de dólares, según estimaciones oficiales.
El aumento del gasto ha generado críticas tanto de republicanos como de algunos demócratas. Mientras legisladores conservadores señalan el costo de ampliar la cobertura a inmigrantes indocumentados, algunos demócratas critican que el gobierno estatal haya reducido beneficios previamente aprobados.
Al mismo tiempo, otros legisladores proponen medidas adicionales para proteger el acceso a la atención médica, incluida una iniciativa que impediría aplicar requisitos laborales federales a ciertos beneficiarios de Medi-Cal.
El futuro del programa se perfila como uno de los temas centrales en el debate político de California rumbo a las próximas elecciones.