La tensión continúa creciendo en Orange County mientras autoridades y equipos especializados intentan evitar un posible desastre industrial relacionado con una sustancia altamente inflamable dentro de una instalación aeroespacial. Miles de residentes permanecen fuera de sus hogares ante el temor de una explosión de gran alcance.
Bomberos del sur de California informaron que un tanque dentro de una planta química en Garden Grove mostró señales de una posible grieta que podría aliviar presión acumulada. Además, especialistas aclararon que el riesgo de una explosión todavía no ha sido descartado.
El depósito contiene aproximadamente 26 mil 500 litros de metacrilato de metilo, un compuesto utilizado en fabricación de plásticos y componentes industriales. Asimismo, autoridades señalaron que el químico continúa elevando su temperatura mientras libera gases tóxicos e inflamables.
Planta química mantiene en alerta a miles de residentes
Más de 40 mil personas permanecen bajo órdenes de evacuación alrededor de Garden Grove, Cypress y Anaheim. También las autoridades ampliaron zonas de seguridad debido a la incertidumbre sobre el alcance que tendría una posible explosión.
Equipos de emergencia llevan varios días rociando agua sobre el tanque para intentar reducir la temperatura y evitar un fallo catastrófico. Por otro lado, expertos de GKN Aerospace intentaron inyectar un agente neutralizador, pero descubrieron que las válvulas del depósito estaban bloqueadas.
Funcionarios locales explicaron que existen distintos escenarios posibles. Además de una explosión, el tanque podría agrietarse y derramar el químico hacia zonas cercanas o incluso solidificarse parcialmente mientras disminuye la presión interna.
Expertos advierten riesgo ambiental y tóxico
Especialistas en ingeniería química compararon el potencial de la explosión con incidentes ferroviarios donde vagones cisterna lanzan bolas de fuego y escombros a grandes distancias. De igual manera, autoridades construyeron barreras de arena para impedir que la sustancia alcance desagües y cauces fluviales.
La planta química pertenece a GKN Aerospace, una compañía británica que fabrica componentes para aeronaves civiles, militares y proyectos espaciales. Mientras tanto, bomberos y expertos continúan monitoreando minuto a minuto la presión interna del tanque para evitar un incidente que podría afectar seriamente a comunidades cercanas.